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Rehabilitación

Nos encontramos ante un piso típico del Ensanche Barcelonés, con una geometría muy compartimentada, alargada y estrecha. A esta distribución, hay que añadirle, asimismo, dos muros de carga paralelos a las fachadas que dificultan aún más la nueva distribución.

De acuerdo con las necesidades de los clientes, se propone un programa día/noche segregado por zonas y situado a cada extremo de la vivienda, favoreciendo así la privacidad pero sin renunciar a un espacio amplio y abierto.

Se opta por dejar prácticamente intacta la parte posterior de la vivienda, donde se concentran los dormitorios, y focalizar los esfuerzos en el tratamiento del hueco en el muro de carga de la zona de día, eliminando la puerta y aumentando su altura, combinado con un juego de geometrías en los planos horizontales, suelo y techo, aumentando la sensación de permeabilidad entre ambos lados del muro. Este hueco relaciona de manera directa el exterior con el interior, aportando también luz natural a la parte intermedia de la vivienda. A su vez el giro del plano de espejo desmaterializa la compartimentación de la cocina y multiplica la luminosidad de la entrada.

 

*Fotos de José Hevia